Eliminación de olores en balsas, fangos y lixiviados industriales
Biothys es una tecnología capaz de eliminar los olores en balsas de lixiviados, fangos y residuos, pozos de bombeoque estén sin canalizar, o que no sea posible realizar exrtracción y conducción de aire. Tecnologia sin agua y sin filtros, con resultados certificados
Cuando las balsas se convierten en el principal foco de olor
Las balsas de lixiviados, fangos, residuos y evaporación son esenciales para el funcionamiento de depuradoras, vertederos e industrias agroalimentarias.
El olor no es solo una molestia:
- afecta a la seguridad laboral de los operarios,
- genera conflictos con el entorno, y puede suponer
- y puede suponer incumplimientos normativos según la Directiva 2010/75/UE y la UNE-EN 13725.
Biothys Ibérica, con más de 30 años de experiencia en neutralización de olores industriales, ofrece soluciones adaptadas al tipo de balsa, líquida o semisólida, con resultados inmediatos y medibles.
Tipos de balsas industriales y su tratamiento específico
1. Balsas de lixiviados y lixiviados concentrados
Su composición orgánica y anaerobia provoca la formación de sulfuro de hidrógeno, mercaptanos y aminas volátiles.
Solución Biothys: tecnología Lagun Air® (líquidos)
- El sistema miceliza el producto sobre la superficie, formando una película molecular activa.
- Esa capa intercepta los gases y los neutraliza químicamente, transformándolos en moléculas inodoras.
- No altera el equilibrio biológico ni la composición del lixiviado.
2. Balsas de fangos, lodos y tanques de homogeneización
Durante su almacenamiento, liberan gases con olor intenso y persistente a azufre, amoníaco y putrefacción.
Solución Biothys:
- Si el fango es fluido o semilíquido, aplicar Lagun Air® en superficie.
- Si hay parte sólida o costra superficial, complementar con Microtec®, que difunde vapor seco de neutralizantes Exair® en la atmósfera sobre la balsa.
Ventajas:
- Sin consumo de agua ni generación de lodos.
- Alta remanencia del producto.
- Compatible con digestión anaerobia o aireación.
3. Tanques de homogenización y pozos de bombeo
En los tanques de homogeneización y pozos de bombeo de depuradoras e industrias, el agua residual o de proceso contiene una alta carga orgánica.
Al estar confinada y en continuo movimiento, se generan zonas anaerobias donde proliferan gases como H₂S, NH₃ y mercaptanos, responsables del olor a “huevo podrido” o “materia en descomposición”.
El problema es doble:
por un lado, los olores se liberan por los respiraderos y venteos, y por otro, la humedad interna y la presión del gas pueden deteriorar los sistemas metálicos y provocar corrosión ácida.
Solución Biothys: tecnología Microtec® (vapor seco para espacios cerrados y venteos)
Difunde micropartículas de vapor seco con productos Exair® dentro de la ventilación o del espacio superior del tanque.
Neutraliza los gases olorosos en menos de 3 segundos, antes de su liberación al exterior.
No interfiere con el proceso hidráulico ni requiere obras ni modificaciones estructurales.
Puede instalarse en tapas, respiraderos o chimeneas de extracción conectadas a los tanques y pozos.
4. Balsas de evaporación y secado (fangos, lodos y otros residuos sólidos)
Estas balsas, comunes en industrias químicas, agroalimentarias o de desalación, concentran sales y compuestos orgánicos.
Solución Biothys combinada:
- Lagun Air® sobre la capa líquida.
- Microtec® sobre la superficie semisólida o el aire superior. De este modo, se controlan simultáneamente las emisiones disueltas y gaseosas, garantizando una cobertura total.
Cómo actúan las tecnologías Biothys
Tanto Lagun Air como Microtec se basan en la OdourTransformerTech (OTT), que no disfraza el olor, sino que lo transforma molecularmente:
Ventajas principales:
- Sin agua ni filtros.
- 100 % inocuo para personas y fauna.
- Compatible con biofiltros, scrubbers o cubiertas flotantes.
- Integrable en sistemas PLC/SCADA.
Beneficios y resultados medibles
| Indicador | Resultado con Biothys |
|---|---|
| Reducción olor (UNE-13725) | 70 – 90 % |
| Tiempo de reacción | < 3 s |
| Consumo de agua | 0 L |
| Mantenimiento | Mínimo |
| Instalación | < 4 semanas |
| Cumplimiento | Directiva 2010/75/UE y normativa autonómica |
Casos reales de aplicación en España
- Vertederosr: Lagun Air en balsas de lixiviados, reducción del 80 % de olor y eliminación de quejas vecinales.
- Depuradoras urbanas : Microtec perimetral en balsas de fangos con reducción del 75 % del olor.
- Industrias agroalimentarias y químicas: sistemas combinados Lagun Air + Microtec en balsas de evaporación y almacenamiento de residuos líquidos.
El origen del olor puede determinarse por el tipo de compuesto emitido.
Los lixiviados generan olores más intensos y ácidos (por presencia de compuestos azufrados, como H₂S o mercaptanos), mientras que los fangos o lodos producen un olor más amoniacal y orgánico, típico de la descomposición anaerobia.
Un análisis de gases o una simple medición con sensores portátiles de H₂S y NH₃ puede indicar el foco principal. Si los valores de H₂S son altos, el problema suele estar en el lixiviado; si predomina el amoníaco, proviene del fango.
Depende del tipo de compuesto y del sistema de aplicación. En la mayoría de los casos, la reducción perceptible se produce en los primeros 30 a 60 minutos tras la aplicación.
Sin embargo, en balsas con actividad biológica continua (como lixiviados activos o lodos en fermentación), se recomienda mantener una aplicación continua o periódica para controlar la generación constante de gases odoríferos.
“Reducción” significa disminuir la concentración del olor, pero no eliminar su causa. “Neutralización” implica que las moléculas responsables del olor han reaccionado químicamente o biológicamente, dejando de emitir compuestos perceptibles.
Normas como la UNE-EN 13725:2022 o equivalentes europeas miden la concentración olfatométrica (ouE/m³). Un olor neutralizado debe registrar valores por debajo del umbral perceptible (1 ouE/m³) en el perímetro de emisión.
La dosificación depende de la concentración del olor y del tipo de producto, pero como referencia:
Balsas de lixiviado o secado: entre 0,5 y 2 L por 100 m² de superficie.
Lodos o fangos activos: entre 100 y 300 mL/m³ de masa tratada.
En aplicaciones automáticas, el consumo se ajusta según lecturas de gases o condiciones meteorológicas. Un diagnóstico previo permite optimizar la dosis y evitar sobretratamientos.
Sí. La neutralización actúa sobre los gases existentes, no sobre los que se formarán después.
Si la balsa tiene actividad anaerobia continua, el tratamiento debe ser recurrente o automatizado, con sistemas de niebla o dosificación constante.
Solo en balsas inactivas o de secado final puede bastar con una aplicación puntual o de choque.
Conviene instalar un sistema fijo cuando:
El foco de olor es constante o de gran superficie (más de 200 m²).
Hay dificultad de acceso o riesgo para el operario.
Se requiere un control automatizado y estable del olor.
La aplicación manual se reserva para incidencias puntuales o zonas pequeñas. A medio plazo, el sistema fijo reduce consumo de producto y garantiza resultados uniformes.
Si el olor regresa, suele deberse a que el tratamiento fue superficial o puntual. En balsas activas, el olor se regenera constantemente al formarse nuevos gases durante la descomposición anaerobia.
Para evitarlo, el neutralizante debe mantenerse de forma continua o automatizada (por nebulización o dosificación controlada). También puede ser necesario revisar la aireación o la carga orgánica del sistema, ya que una alta demanda biológica de oxígeno acelera la generación de olores.
No siempre. Las condiciones de aplicación son muy distintas:
En una balsa abierta, se requiere un neutralizante de acción superficial y difusión amplia (niebla, atomización o aspersión).
En un pozo de bombeo, cerrado y con alta concentración de gases, conviene usar productos de rápida reacción química o biológica y sistemas de microdosificación en el flujo líquido.
Usar el mismo producto sin adaptar la concentración o el método puede reducir la eficacia o generar sobreconsumo.
Mezclarlos sin análisis previo puede ser contraproducente. Algunos neutralizantes contienen oxidantes o compuestos activos que inactivan los microorganismos de los bioestimulantes, anulando su efecto biológico.
Antes de combinarlos, se debe revisar su compatibilidad química (pH, agentes oxidantes, presencia de alcoholes o enzimas). La recomendación técnica es no mezclar marcas o tecnologías distintas sin un ensayo previo controlado.
El coste depende del caudal de aire tratado y del tamaño de la instalación. En promedio, el consumo de producto oscila entre 0,10 y 0,30 €/m³ de residuo tratado.
Un sistema fijo con control automatizado suele amortizarse en menos de un año, al reducir mano de obra y consumo irregular. Los costes operativos son bajos si se emplean productos concentrados y dosificación optimizada.
No, siempre que se usen formulaciones biodegradables y sin compuestos oxidantes agresivos.
Los neutralizantes biotecnológicos no interfieren en los procesos de digestión anaerobia o compostaje. Sin embargo, los productos con cloro, peróxidos o alcoholes pueden alterar la microbiota del lodo y reducir su capacidad biológica.
Conviene verificar la compatibilidad del producto con procesos posteriores antes de su aplicación continua.
En tanques cerrados se recomienda una estrategia combinada:
Dosificación interna de neutralizante líquido durante la recirculación o agitación.
Nebulización localizada en la boca de descarga o puntos de respiradero.
Esto evita acumulaciones de gases en la zona superior y mantiene la concentración por debajo de los límites olfatométricos.
Si el tanque carece de ventilación forzada, se aconseja instalar filtros de carbón o biofiltros compactos en los respiraderos para completar el control.
Tenemos un artículo más genérico dónde tratamos esta cuestión de una forma más genérica, si estás interesado, visita nuestro artículo de “Lavado de gases industriales“.
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